A partir del 2 de agosto de 2026, la AESIA (Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial) podrá inspeccionar y sancionar el cumplimiento del AI Act en España. Pero una de las obligaciones más importantes ya está en vigor desde el 2 de febrero de 2025: formar a las personas que usan inteligencia artificial dentro de la empresa.

Si tu organización usa herramientas de IA generativa —como ChatGPT, Copilot o Gemini— en su actividad diaria, esta obligación probablemente te afecta.

La buena noticia: la ley no exige un curso oficial ni un certificado concreto. Lo que importa es poder demostrar que tu personal ha recibido una formación adecuada.


¿Qué dice exactamente el artículo 4?

El artículo 4 del Reglamento (UE) 2024/1689 obliga a proveedores y desplegadores de sistemas de IA a adoptar medidas para garantizar un nivel suficiente de alfabetización en inteligencia artificial entre quienes los usan.

En la práctica, tus empleados deben entender:

  • qué puede hacer una IA;
  • cuáles son sus límites;
  • qué riesgos implica usarla;
  • cómo emplearla de forma responsable en su trabajo.

La norma deja libertad para decidir cómo formar. Lo que no exige es:

  • un certificado oficial;
  • un proveedor homologado;
  • un número mínimo de horas;
  • un temario cerrado.

El objetivo es que puedas acreditar que tomaste medidas razonables, adaptadas a tu contexto, para formar a quien trabaja con IA.


¿A qué empresas afecta?

La respuesta corta: a prácticamente todas.

No importa si eres una pyme, una startup, una academia, una consultora o una gran empresa: si usas IA en un entorno profesional, eres un «desplegador de sistemas de IA» y el artículo 4 te aplica. No hay tamaño mínimo de empresa ni facturación a partir de la cual empiece la obligación.


Las dos fechas que no hay que confundir

2 de febrero de 2025 — entró en vigor la obligación de alfabetización en IA del artículo 4.

2 de agosto de 2026 — empieza la aplicación general de gran parte del reglamento, y autoridades como la AESIA tienen plena capacidad de supervisión y sanción, con multas de hasta 35 millones de euros o el 7% de la facturación global anual en los casos más graves.

Es decir: la obligación no empieza en agosto de 2026. Lo que empieza entonces es que una autoridad pueda pedirte pruebas de que ya la cumples.


El verdadero problema no es formar, sino demostrarlo

La mayoría de empresas puede organizar una sesión de formación interna. Lo complicado llega meses después: si un cliente, un auditor o una autoridad piden evidencias, tendrás que responder a esto:

  • ¿Quién recibió la formación?
  • ¿Cuándo la hizo?
  • ¿Qué contenidos incluía?
  • ¿Se puede verificar que ese certificado es auténtico?

Guardar un PDF en una carpeta compartida suele bastar… hasta que deja de bastar.


Qué debe incluir una evidencia sólida

Una evidencia útil permite verificar, como mínimo:

  • la identidad de quien se formó;
  • el curso realizado;
  • la fecha de emisión;
  • un identificador único;
  • la autenticidad del certificado, sin depender de quien lo presenta.

Cuanto más fácil sea esa verificación para un tercero, más valor tiene como evidencia.


Cómo ayuda trycert

En trycert creemos que emitir un certificado debería ser tan sencillo como demostrarlo. Por eso cada certificado incluye:

  • un identificador único;
  • un código QR;
  • una página pública de verificación;
  • un registro permanente que confirma su autenticidad en segundos.

Así, cuando un cliente, un auditor o una autoridad necesiten comprobar una formación, no dependerán de un PDF enviado por correo: podrán verificar por sí mismos, en trycert.com, que el certificado existe y no se ha modificado.

Porque, al final, no basta con formar a las personas. También hay que poder demostrarlo.

Preguntas frecuentes

¿Es obligatorio un certificado oficial?

No. El artículo 4 no exige un título ni un certificado oficial concreto. Exige garantizar un nivel suficiente de alfabetización en IA y poder demostrarlo con formación documentada, registros y evidencia; la forma concreta de esa evidencia queda abierta.

¿Afecta a mi pyme si solo usamos ChatGPT?

Sí. La obligación aplica a cualquier empresa que use sistemas de IA en un contexto profesional, sin umbral de tamaño. Usar una herramienta como ChatGPT en el trabajo diario ya te sitúa dentro del ámbito del artículo 4, aunque no desarrolles tecnología propia.

¿Qué pasa si no formo a mi plantilla?

Estás incumpliendo una obligación que ya está en vigor desde febrero de 2025. A partir del 2 de agosto de 2026, la AESIA tendrá plena capacidad para inspeccionar y sancionar, y las sanciones del reglamento alcanzan hasta 35 millones de euros o el 7% de la facturación global anual en los casos más graves.

¿Se puede bonificar?

Sí. Esta formación puede bonificarse a través de FUNDAE como formación programada, lo que reduce el coste real de cumplir con la obligación sin renunciar a hacerlo bien.

¿Sirve un PDF como evidencia?

Un PDF ayuda, pero por sí solo es una prueba débil: cualquiera puede editarlo, y nada garantiza que el que enseñes hoy sea el mismo que se emitió en su momento. Un PDF respaldado por un identificador único y una verificación pública online sí constituye una evidencia sólida, porque un tercero puede comprobarla sin depender de tu palabra.

Este artículo es divulgativo y no constituye asesoramiento jurídico.

¿Impartes formación en IA? Emite certificados verificables como evidencia para tus clientes.

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